martes, 21 de mayo de 2019

17 de mayo de 2019. Oganyo c/ Bélgica, 30 Tf 961184090

Un viernes más vamos en busca de un local en el que aún no hemos estado.
Llegué la primera, me ubican en una mesa de dos. El local es moderno, bien decorado, bonito y con mucha luz. Con una cocina abierta donde puede observarse el movimiento que hay en la cocina. 
Pido una copa de cava (Antigva, un espumoso fácil de tomar y que facilitará la espera). Una vez llega Andrés también recibe su cava.
Tomaremos el menú degustación 'Dejarse llevar' corto, consistente en 6 platos que elegirá el chef.
Para acompañar a nuestra comida, seguimos con cava Aire, un brut nature algo más afrutado que el anterior pero que seguro que se llevará bien con la comida.
Y comenzamos con lo importante.
Paté de pollo casero con almendras y pepino encurtido y con buenas rebanadas de pan. Viene acompañado de un chutney. Lo cogemos con ganas y lo disfrutamos divirtiéndonos poniendo más o menos ingredientes en cada bocado.
Anchoas de Santoña sobre un queso fresco (casero) y un buen chorro de aceite. El queso está bueno. Las anchoas están inolvidables.
Buñuelo de bacalao con titaína. La mezcla de estos dos bocados deliciosos se fusionan a la perfección logrando que sea un bocado delicoso y único.
Huevo con perrochicos y níscalos. Sabroso plato con el huevo y las setas como compañeros.
Una vez más, hacemos corto con la bebida. Este cava es demasiado fácil de beber pero aún así nos arriesgamos a una segunda botella. Faltan demasiados platos que son merecedores de buena compañía.
Bonito con habitas. Plato fresco pero sin perder de vista el soberbio sabor del bonito.
Secreto en su punto de hechura acompañado de tres salsas o acompañamientos: ensalada de patata, puré de boniato y berza con trocitos de bacon. Divertido juego de sabores y texturas.
Prepostre: cucurucho de piña con helado de coco. Un intermedio para limpiar las papilas para el postre ya que este merece toda nuestra atención.
Impresionante tarta de queso artesanal: de las que están cremosas, muy cremosas y que casi se desmontan en el plato. Lo dicho, impresionante.
Andrés remata la comida con su consabido café corto. Viene con un remate final: unas nubes de frambuesas y unas deliciosas trufas.
El local es muy bonito, la comida es deliciosa. Sitio para repetir. En la cocina se encuentra Karlos Moreno y Lourdes Reyna. El chef quiere que en este local pasen cosas interesantes. Estamos seguros que ya están ocurriendo pero aún van a ocurrir más. Seguiremos de cerca sus pasos.






martes, 7 de mayo de 2019

3 de mayo de 2019. Baalbec Gran Vía Marqués del Turia, 63 Tf 961913675

Nos enteramos luego pero estamos en la segunda marca de Ma Khin Café.  Es es un local informal pero cómodo, de menú pero con precio y platos 'raros', de comida mediterránea pero con platos exóticos.
Bueno, como es costumbre llego la primera. Me dejan elegir mesa y opto por una cerca de la cocina (abierta, muy abierta). Me pido una copa de cava y me decido a esperar a Andrés.
No tarda en llegar y dado que es su local, él mira la carta (el menú así que poco hay que mirar) y la carta de vinos.
Como compañero de mesa  se decide por un tinto de Líbano  Domaine des Tourelles Rouge, un tinto elaborado con un coupage de cabernet, syrah y cinsault. Sale de la botella cual miura, imperioso y dominante. Pedimos que nos lo decanten para que pierda  esa impertinencia. Pese a no tener decantador nos lo pasan a una botella/tarro para el agua que hace perfectamente las veces. Con esto y el paso del tiempo se doblega volviéndose un vino más amable pero aún así potente y con un toque tánico importante, lo necesario para ir trabajando el potente abanico de sabores que nos esperan.
Y vamos al menú (no hay carta por lo que para las comidas se pide el menú  que renuevan cada martes, si o si). En casi todos los platos nos atenderá Paula que interpreta sin problemas las bromas y comentarios que a lo largo de la comida le iremos haciendo sobre los platos.

Como entrantes (mezzes) nos ponen: 
Pan casero con aove de Viver. Un buen trozo de rebanada de hogaza de pan con un aove de todos conocido.

Encurtidos caseros. De todos los que logramos ver nos ponen unos trozos de remolacha (deliciosa) y unas tremendas aceitunas negras y, para rematar, unas piparras bien picantes. Plato que alegra el paladar. Viendo los tarros de encurtidos a lo largo de la comida les pediremos que os pongan un platito con coliflor encurtida: bien avinagrada, bien encurtida y con una enorme guindilla. Me hacen feliz.
Ensalada freekeh, granada, queso feta y habas. De las mejores ensaladas que he tomado en los últimos tiempos. Bien aderezada, con nueces y perejil, fresca, con buen aderezo. Nos encanta y la terminamos hasta el último grano.
Humus de celeri con kalamata  y tomillo. Un delicado humus bien aderezado y de suave sabor.
Koftas de lentejas y quinoa con salsa de tahini y ajo. Pequellas albóndigas de lentejas y quinoa aderezadas con especias de kofta y sobre la salsa. Muy muy buenas.
Polenta frita con melaza de dátil. Tiras de polenta en su punto de cocción y tostadas por todas las caras y con el toque dulzón de la melaza. Deliciosas.
Hay tres segundos platos pero nos decidimos por dos de ellos.
Musaka libanesa con pan de pita. Típica musaka pero con asomo de garbanzos y el toque crujiente del pan de pita tostado. Buena musaka, ligera, deliciosa y bien especiada.
Secreto ibérico con patatas harra y hierbas. El secreto no es ibérico (nada raro en un menú de al mediodía) pero el problema es que está demasiado hecho y es complicado masticarlo. Pero el plato de sabor es delicioso. Las patatas bien cocinadas y bien aderezadas.
Como postres nos pedimos los dos que hay: cremoso de avena con cardamomo y granada (pese a lo contundente la granada y las especias lo aligeran. Postre para amantes de las especias, lo oriental. Tarta de queso stilton sobre base de nísperos y caramelo de pipas. Pese a que los nísperos no me emocionan, dado que están en la base, la tarta es deliciosa: (el stilton está asomado por lo que no es un sabor contundente).
Andrés remata la comida con su consabido ristreto pero cuando ve el boubon que me traen  se pone celosón que quiere otro vaquerito como el mio. :-) Al final lo convertiré.
El bourbon es un Maker´s Mark un bourbon muy correcto, fragante y de buena entrada.
Buen remate de comida.










domingo, 14 de abril de 2019

12 de abril de 2019. Vernetta restaurante c/ Mestre Racional, 15 Tf 961956179

Vamos al nuevo local de un chef muy conocido por nosotros (y por mucha gente, claro). Lo hemos perseguido por tres locales diferentes pero este es el suyo: aquí las cosas se harán como él piensa que se deben hacer. Hablamos de Pablo Vernetta. Después de muchos años, vuelve a un local que ya fue suyo.
El local es acogedor, con paredes con tonos verdes que dan la sensación de vegetación, con mesas y sillas cómodas y algo informales en la entrada pero en el fondo del local la cosa se pone más seria. Al fondo un fantástico reservado que puede dividirse en dos reservados más pequeños por medio de unos paneles centrales. 
Pablo me hace un recorrido por su local, incluida la cocina que es muy espaciosa y muy bien equipada. El local es francamente bonito.
Primero me siento en una mesa, de las primeras, pero para comer nos pasarán al reservado del fondo.
La carta es muy diversa encontrando desde capellans hasta baos, pasando por tataki (eso si de presa ibérica) y guisos contundentes. Tienen un menú (como ya casi todos los restaurantes para entre semana) de comida pero nos adentramos en la carta.
Como el tercer invitado pedimos un Quintaluna de Pago de Carraovejas: un verdejo de la bodega Ossian, vino de la Tierra de Castilla y León. Un vino blanco con una nariz de frutas maduras y flores blancas, en boca con una acidez muy equilibrada, algo untuoso y con fantástica persistencia. Seguro un buen compañero.
Y vamos a lo importante.
Esgarraet de capellanets con salazón y encurtidos. Un pimiento bien asado, dulce y sabroso con trocitos de capellanets, daditos de salazón y encurtidos. Plato muy refrescante.
Anchoas del Cantábrido 00 sobre cama de tomate rallado. Siempre creo que la anchoas se merecen estar a solas en los platos, como mucho con una buena balsa de buen aceite de oliva virgen extra. Las anchoas estaban buenas, cremosas y carnosas pero al paladar actual: excesivamente desaladas para mi gusto.
Fantástico tataki de presa ibérica con caldo dashi: presa ibérica fileteada y dejada sobre el caldo. Hay que jugar y dejar que la presa se hermane con el caldo para añadir el plus que le da el caldo dashi.
Deliciosas Gyosas al vapor de cigalitas sobre una salsa de los caparazones y cabezas de las cigalitas. Plato de los imperdibles del local. Pedimos cucharas para tomarnos el caldo.
Para los amantes de los callos, guiso de callos: según comenta sólo utiliza el estómago para que los trozos sean masticables y no gelatinosos. Soberbios. Mojamos pan y pan en la salsa.
Como no lo habíamos pedido y Pablo quería que lo probáramos nos sacan otro guiso: rabo de toro. ¡Uf! con una carne muy muy tierna, una salsa bien concentrada de sabor. ¡Impresionante!
Como postre pedimos un lemon pie que viene ordenado de otra forma: al fondo la crema de limón, luego una galleta de mantequilla grande y sobre ella el merengue bien alto y bien gratinado. Con el postre vienen unos chupitos de mistela y bourbon (el bourbon para mi, claro).
Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Yo le acompaño rematando el bourbon.
Sigue haciendo guisos Pablo, es lo tuyo.

29 de marzo de 2019. La Casita de Sabino c/ Erudito Gregorio Mayans, 5 Tf 963743999

Este viernes vamos a un local donde sobresale sus elaboraciones con productos del mar, aunque también tienen sus carnes para los más carnívoros.
Esta vez llegamos casi a la vez. El local es luminoso, con colores pastel y blancos que proporcionan frescura al ambiente.
Nos ubican en una mesa de dos pero de buenas dimensiones. Nos traen las cartas y nos dejan con la lectura.
Como compañero de mesa el vino que nos va a acompañar es un viejo conocido, amable y siempre fiable: José Pariente, un verdejo con una acidez impecable, un aroma de frutas maduras y hierba fresca que lo hace delicioso sólo con acercarlo a la nariz. Su persistencia es muy buena, dejando las papilas limpias para el siguiente bocado.
Pero vamos a lo importante.
Nos traen un detalle de la casa: un chupito de crema de calabacín tibia. Muy sabroso.
Como entrantes pedimos: anchoa en salazón. Un filete de anchoa impecablemente desespinado, con el toque de salazón que merece la anchoa y dejada caer sobre una bandeja con unos toques de buen aove y unos trocitos de tomate y pan tostado. ¡Tremenda anchoa! Para repetir y repetir y quedarse sólo con este entrante.
Pero sigamos.
Pulpo a la plancha con patatas. Pulpo tiernísimo sobre un lecho de patatas revolconas (o al menos eso era lo que nos parecía dado que las patatas venían con un toque de pimentón). Plato redondo.
Berberechos al vapor. De muy buen tamaño y en su punto de cocción (no hay nada más desagradable que los berberechos pasados).
Steak tartar. Pese a estar bueno, confesamos nuestro gusto por el sabor más marcado en el steak tartar. Pedimos que nos traigan algo para aderezarlo en la mesa. Le añadimos sal maldon y gotas de tabasco. Algunas gotas más de tabasco...y si, ahora si: sabroso, bien aderezado, y acompañado por rebanadas muy finas de pan tostado.
Como plato principal pedimos un pescado llamado Rey (no lo conocíamos por ese nombre hasta que nos dice que es la palometa roja). Lo pedimos a la espalda. Viene perfectamente desespinado, en su punto, jugoso y muy fina textura, sabroso y el juego con el ajo bien dorado hace bocados deliciosos. Magnífico plato.
Y llegamos al postre. Vemos en la carta un postre desconocido Goxua. Como grandes probadores, nos lanzamos a pedirlo más dos canutillos. Y los acompañaremos con Tokaj. La goxua es una copa: en el fondo un bizcocho muy empapado y muy poco dulce. Sobre él unas natillas, luego nata y sobre todo esto un caramelo. Pese a lo engorroso de todos los ingredientes, confieso que es delicioso, nada empalagoso. Muy, muy recomendable. 
Los canutillos como siempre son sutiles, con una masa muy ligera y una crema pastelera también ligera. Muy ricos.
Ambos postres se unen al tokaj como si fueran colegas de toda la vida. 
Y llegamos al final de la comida, de esta excepcional comida y Andrés me propone tomar un digestivo: un gintonic. ¿Quién puede negarse a un gintonic después de esta opípara comida? desde luego yo no. Me dejan ir a ver todas las ginebras que tienen. De entre ellas, una desconocida para mi pero el que sea seca me da la garantía que va a gustar. Williams Great British Extra Dry Gin: ginebra extra seca. Me dejan olerla y si, esta va a ser. El gintonic es super aromático, con un potente sabor a enebro. Soberbio gintonic para rematar la comida.











martes, 19 de marzo de 2019

15 de marzo de 2019. Il Cortile c/ Burriana, 33 Tf 962144352

Vamos a un local que lleva abierto apenas una semana pero que no son nuevos en el sector. Tienen otro restaurante en La Cañada del cual ya habíamos oído hablar, por cierto, que muy bien.
Llego, como siempre, la primera y me recibe un local agradable, de colores pastel y veo mesas agrupadas para comidas de grupo. Si, estamos en plenas fiestas falleras y las comidas con los amigos son costumbre. 
Mientras espero que llegue Andrés, me pido una cerveza Cruzcampo Gran Reserva, sabrosa y con algo de tostado. Viene con unas deliciosas aceitunas partidas.
Pido las cartas para ir haciendo camino ya que esta comida 'me toca a mi' por lo que voy a elegir los platos y, claro está, pagar la cuenta.
Llega Andrés un tanto retrasado porque el tráfico en estas fiestas es horroroso: calles cortadas y la ciudad, por una vez al año, tomada por los peatones.
Para acompañar la comida me he dejado asesorar: los vinos, casi todos desconocidos para mi, son italianos así que mejor preguntar. Me decanto por un lambrusco, Jeans Rosso, un lambrusco tinto con un poco de aguja. Suave, muy suave pero que no va a competir con la comida.
Y vamos a lo importante.
Como entrantes pedimos una burrata campana con tomate en texturas y rúcula. Plato inmejorable: una burrata cremosa y muy sabrosa, un tomate que acompaña con delicadeza a la burrata. Plato redondo.
Media tabla de salumi e formaggi. Media tabla de fiambres y quesos. Bien, con quesos sabrosos y buena mortadela.
Quería probar la pasta fresca pero también las pizzas. Me tiro a la piscina.
Tagliolini al tartufo: pasta fresca con trufa negra. Aunque algo sosa, esto permite apreciar mucho más el aroma de la trufa y no hacerse tan pesada (como más tarde nos explicará el chef Alberto).
Y la pizza, me decanto por una gourmet, la Ficanesca: con queso de cabra,  salami picante, mermelada de higo, pizza que ha ganado el primer premio en 2018 del concurso dentro de la comunidad valenciana. La masa es tremenda: fina, tostada en su justa medida y que expulsa toda la grasa de los ingredientes que va goteando en el plato (así no se ingiere tanta grasa). Impresionante.
Y, pese a estar ahítos, llegamos al postre: tiramisú casero. El bizcocho bien empapado de café, el mascarpone bien batido y muy poco dulce. Fantático tiramisú.
Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Yo me deleito con un poco de grappa envejecida (Bassano del grappa): más delicada que la grappa habitual. Muy buena.
Toda la comida nos atiende Anais, muy bien dispuesta (pese a tener la sala y la terraza abarrotada de gente), con buen sentido del humor. Su compañero, no le pedí el nombre, también nos atiende en algún plato y es quien me invita a la grappa. Al final, sale Alberto (chef de ambos locales) que pese a no ser italiano conoce bien los productos que toca. Su filosofía:  buen producto y elaborarlo lo menos posible. Y le da buen resultado.