domingo, 7 de julio de 2019

5 de julio de 2019. Giardino del Carmen Plaza Juan de Villarrasa,6 Tf +34 963 11 34 12


Un viernes más buscamos un local donde no hayamos estado antes. Bien, aunque el local es conocido, el nuevo restaurante acaba de hacer la inauguración. Así que vamos a darlo a conocer. Es un restaurante italiano: a los fogones, Alberto, en la sala Luca.

Llego unos minutos antes que Andrés, me dejan elegir mesa y en este momento no hay nadie aunque dentro de un rato habrán varias mesas llenas. Está muy cerca del mercado central, de la lonja, por lo que seguro se llena de turistas y no turistas.
Elijo una mesa al lado de los ventanales. Hace un día infernal de verano. Me pido una cerveza (una 1906) que viene con unas aceitunas y me dedico a esperar. El restaurante es una elección de Andrés y será él quien se decida por lo que vamos a comer y a beber, mira la carta (tienen un menú pero vamos a comer de carta para hacer un mejor recorrido).
Como compañero de mesa dejamos que Luca nos guíe porque hay muchos vinos italianos y no son conocidos por nosotros. Al final nos decantamos por un prosecco San Martino extra dry de Treviso: con una burbuja muy fina, muy poco impertinente, ligero pero con buena acidez que limpia las papilas detrás de cada sorbo dejándolas vírgenes para un nuevo bocado.
Y vamos a lo importante.
Burrata del golfo: una deliciosa burrata sobre tomate rallado, tomates secos y alcaparras y bien aliñado todo con buen aove. Plato fresco, divertido, veraniego que invita a comerse todo el cesto de pan. Nos encanta.
Tartar del Mediterráneo: pez espada y atún con manzana verde, jengibre y vinagreta de cítricos. La idea es muy buena pero deben darle más acidez. 
Proscciutto ahumado: delicioso proscciutto con un delicado toque ahumado que lo hacía más goloso si cabe.
Volcán de arroz pilaf: Arroz pilaf tostado con gambones y curry amarillo. Buena cantidad de gambones, arroz aromático y con su punto crujiente y napado con un curry suave pero presente. Buen plato.
Gambones marinados sobre panzanella: gambas al moscatel sobre un verduritas crujientes cortadas brunoise lo que las hacía más crujientes. De nuevo un plato muy veraniego y divertido.
En algún plato hemos hecho corto con el vino y Luca nos ha puesto un par de copas de vino blanco Pinot Grigio Bio: un blanco fácil con notas de frutas exóticas y maduras y buena acidez que harán buena compañía al postre.
El postre será una tarta de chocolate con nueces: una tartita redonda con pisos rellenos de buen chocolate negro y trocitos de nuez, adornada con más chocolate negro y pistacho molido. Para adoradores del chocolate negro. De-li-cio-sa.
Una vez más Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Y como digestivo nos ofrecen una grapa. Elegimos una ahumada que está realmente buena.
Italiano con mucho más que la típica pizza y la típica pasta, que también. 

21 de junio de 2019. Namúa gastronomic Plaza Vicente Iborra, 9 tf 961930591

Este viernes vamos al barrio del Carmen a un local que lleva abierto algo más de dos años. Un chef muy joven, Víctor Soriano, se hace cargo de los fogones. Vamos a conocer qué hace en su cocina.
Sin que vuelva a servir de precedente, cuando llego Andrés ya está sentado esperando (el barrio del Carmen siempre me confunde y esta plaza, más). Está solo en el local aunque cuando pase un poco más de una hora, se animará con más comensales. Bien.
Nos pedimos un par de cervezas Turia. Hoy, bueno, esta tarde, comienza el verano pero hoy hace un calor de justicia. Nos vendrá bien una cerveza bien fría.
Víctor sale de la cocina porque me conoce (bueno, nos conocemos de facebook y sabe que hemos ido a descubrir sus platos. Intenté reservar en febrero pero era época de gripe y fue imposible. Hoy si ha sido posible) y nos propone que nos dejemos guiar (ni miramos la carta).
Como compañero de mesa nos pedimos un cava un Dominio de la Vega Expression. Cava normal, sin estridencias ni ganas de protagonismo. Correcto.
Y vamos a lo importante.
Para abrir boca comenzamos con unos fantásticos buñuelos de bacalao: tre-men-dos. Cremoso, muy cremoso, con delicado pero marcado sabor a bacalao. Para comerse una docena.
Un tiradito de dorada. Otro plato delicado pero con sorpresa en cada bocado: los ingredientes que contenía el plato (además del pescado) hacían bocados diferentes y todos ellos sabrosos. Buen plato.
Pepito de titaina. Un pan brioche relleno de titaina. Sorprendentemente nada grasoso, una fritura excelente y un relleno soberbio. 
Huevo poché con foie y setas. Un plato rico con ingredientes potentes que en algún bocado pugnaban por ser el más presente. Está rico pero debería repensarlo.
Canelón de puchero valenciano. Un relleno con todos los sabores del puchero bien integrados y nada pesados. Buena idea estos canelones caseros que recuerdan los que tantas veces hemos comido en casa.
Como postre nos pedimos un ganache de chocolate y avellanas, con crujiente de avellanas y helado de dulce de leche (espero no haberme equivocado en los ingredientes) que estaba delicioso: cremosos, con contrastes en las texturas y las temperaturas, que nos hace tropezar constantemente nuestras cucharas en busca de otra cucharada. Buen final.
Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Mientras, le acompaño con un vaquerito de Chivas Regal.







7 de junio del 2019. Tributo C/ Ciscar, 24 Tf 963034888

Y un viernes más nos vamos a buscar algún local en el que aún no hayamos estado. Si, quedan muchos por explorar y otros que han cambiado de nombre, de dueño, de cocina. Tarea interminable llena de disfrute y sorpresas.
Este viernes vamos a un local que ya lleva varios años. Al entrar, nos recibe una barra y nos parece un bar pero cuando llegamos a la sala, sopresa: mesas bien vestidas, una terraza interior llena de plantas, decoración que separa grupos de mesas. Una sala tremendamente  agradable.
Esta vez, y sin que sirva de precedente, Andrés me está esperando. Nos pedimos un par de cañas porque hoy en Valencia hace un calor veraniego. Mientras tanto, Andrés mira las cartas, de comida y de vinos, y va decidiendo qué vamos a comer.
Como compañero de mesa, elige un vino tinto impecable: Mauro del 2016. Hay que dejarle que respire. En nariz es tremendamente aromático, frutas rojas, torrefactos, algo de pimienta. En boca es carnoso, envolvente, con gran persistencia y a la vez amable, educado. Es un excelente compañero.
Y vamos a los platos.
Nos dejan un cesto con rebanadas de pan, que nos cobran, con aceite de oliva de Viver: Lágrima. Antes de comenzar a probar los platos, nos divertimos con una rebanada de pan bien aceitada.
Como entrantes pedimos una ensalada con foie, jamón de pato y vinagreta de piñones. Es un ensalada excesivamente grande (menos mal que ibamos a compartirla) y con exceso de hoja verde. Aún así se agradece algo fresco en la comida.
Steak tartar de solomillo de buey. Viene con dos pequeñas yemas y rebanadas de pan tostado. Bien aderezado y con un toque picante. Buen steak tartar.
Vieiras gratinadas con allioli sobre cebolla caramelizada. Las vieiras estaban en su punto (nada pasadas pese a estar gratinadas); el allioli no restaba nada sabor al de las vieiras. Y sorprendentemente la cebolla estaba deliciosa. No se si le podría llamar caramelizada pero estaba cocinada suavemente con bolas de pimienta, hojas de laurel y, supongo, algo de vino blanco. Se había quedado tierna, muy tierna, dulce y con los sabores que le habían prestado los otros ingredientes. Delicioso plato. Fino y con soberbio sabor.
Entrecot de vaca madurada. Entrecot que viene trinchado y acompañado de unos pimientos pequeños y unas patatitas asadas. Estaba bastante en su punto aunque algunas zonas estaba algo pasado para nuestro gusto (nos gusta la carne muy poco hecha). Pese a estar sabroso, venía con exceso de grasa y nervios por lo que hicimos un gran destrozo de la carne para encontrar un bocado limpio de sólo carne magra.
Como postre pedimos una tarta tatin de manzana. A Andrés le recuerda más a un apple pie pero está muy buena. Le acompaña una bola de helado y dos pegotes de nata de bote (detesto estos adornos en los postres...hay que dejar solo lo importante). No tienen calvados para desgracia de Andrés. 
Y, como siempre y para no perder las buenas costumbres, Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Nos invitan a un digestivo y pedimos un par de bourbons (vaquerito) y nos sirven  Four Roses. Buen fin de comida. 
Y si todo va bien, dentro de quince días volveremos.

martes, 21 de mayo de 2019

17 de mayo de 2019. Oganyo c/ Bélgica, 30 Tf 961184090

Un viernes más vamos en busca de un local en el que aún no hemos estado.
Llegué la primera, me ubican en una mesa de dos. El local es moderno, bien decorado, bonito y con mucha luz. Con una cocina abierta donde puede observarse el movimiento que hay en la cocina. 
Pido una copa de cava (Antigva, un espumoso fácil de tomar y que facilitará la espera). Una vez llega Andrés también recibe su cava.
Tomaremos el menú degustación 'Dejarse llevar' corto, consistente en 6 platos que elegirá el chef.
Para acompañar a nuestra comida, seguimos con cava Aire, un brut nature algo más afrutado que el anterior pero que seguro que se llevará bien con la comida.
Y comenzamos con lo importante.
Paté de pollo casero con almendras y pepino encurtido y con buenas rebanadas de pan. Viene acompañado de un chutney. Lo cogemos con ganas y lo disfrutamos divirtiéndonos poniendo más o menos ingredientes en cada bocado.
Anchoas de Santoña sobre un queso fresco (casero) y un buen chorro de aceite. El queso está bueno. Las anchoas están inolvidables.
Buñuelo de bacalao con titaína. La mezcla de estos dos bocados deliciosos se fusionan a la perfección logrando que sea un bocado delicoso y único.
Huevo con perrochicos y níscalos. Sabroso plato con el huevo y las setas como compañeros.
Una vez más, hacemos corto con la bebida. Este cava es demasiado fácil de beber pero aún así nos arriesgamos a una segunda botella. Faltan demasiados platos que son merecedores de buena compañía.
Bonito con habitas. Plato fresco pero sin perder de vista el soberbio sabor del bonito.
Secreto en su punto de hechura acompañado de tres salsas o acompañamientos: ensalada de patata, puré de boniato y berza con trocitos de bacon. Divertido juego de sabores y texturas.
Prepostre: cucurucho de piña con helado de coco. Un intermedio para limpiar las papilas para el postre ya que este merece toda nuestra atención.
Impresionante tarta de queso artesanal: de las que están cremosas, muy cremosas y que casi se desmontan en el plato. Lo dicho, impresionante.
Andrés remata la comida con su consabido café corto. Viene con un remate final: unas nubes de frambuesas y unas deliciosas trufas.
El local es muy bonito, la comida es deliciosa. Sitio para repetir. En la cocina se encuentra Karlos Moreno y Lourdes Reyna. El chef quiere que en este local pasen cosas interesantes. Estamos seguros que ya están ocurriendo pero aún van a ocurrir más. Seguiremos de cerca sus pasos.






martes, 7 de mayo de 2019

3 de mayo de 2019. Baalbec Gran Vía Marqués del Turia, 63 Tf 961913675

Nos enteramos luego pero estamos en la segunda marca de Ma Khin Café.  Es es un local informal pero cómodo, de menú pero con precio y platos 'raros', de comida mediterránea pero con platos exóticos.
Bueno, como es costumbre llego la primera. Me dejan elegir mesa y opto por una cerca de la cocina (abierta, muy abierta). Me pido una copa de cava y me decido a esperar a Andrés.
No tarda en llegar y dado que es su local, él mira la carta (el menú así que poco hay que mirar) y la carta de vinos.
Como compañero de mesa  se decide por un tinto de Líbano  Domaine des Tourelles Rouge, un tinto elaborado con un coupage de cabernet, syrah y cinsault. Sale de la botella cual miura, imperioso y dominante. Pedimos que nos lo decanten para que pierda  esa impertinencia. Pese a no tener decantador nos lo pasan a una botella/tarro para el agua que hace perfectamente las veces. Con esto y el paso del tiempo se doblega volviéndose un vino más amable pero aún así potente y con un toque tánico importante, lo necesario para ir trabajando el potente abanico de sabores que nos esperan.
Y vamos al menú (no hay carta por lo que para las comidas se pide el menú  que renuevan cada martes, si o si). En casi todos los platos nos atenderá Paula que interpreta sin problemas las bromas y comentarios que a lo largo de la comida le iremos haciendo sobre los platos.

Como entrantes (mezzes) nos ponen: 
Pan casero con aove de Viver. Un buen trozo de rebanada de hogaza de pan con un aove de todos conocido.

Encurtidos caseros. De todos los que logramos ver nos ponen unos trozos de remolacha (deliciosa) y unas tremendas aceitunas negras y, para rematar, unas piparras bien picantes. Plato que alegra el paladar. Viendo los tarros de encurtidos a lo largo de la comida les pediremos que os pongan un platito con coliflor encurtida: bien avinagrada, bien encurtida y con una enorme guindilla. Me hacen feliz.
Ensalada freekeh, granada, queso feta y habas. De las mejores ensaladas que he tomado en los últimos tiempos. Bien aderezada, con nueces y perejil, fresca, con buen aderezo. Nos encanta y la terminamos hasta el último grano.
Humus de celeri con kalamata  y tomillo. Un delicado humus bien aderezado y de suave sabor.
Koftas de lentejas y quinoa con salsa de tahini y ajo. Pequellas albóndigas de lentejas y quinoa aderezadas con especias de kofta y sobre la salsa. Muy muy buenas.
Polenta frita con melaza de dátil. Tiras de polenta en su punto de cocción y tostadas por todas las caras y con el toque dulzón de la melaza. Deliciosas.
Hay tres segundos platos pero nos decidimos por dos de ellos.
Musaka libanesa con pan de pita. Típica musaka pero con asomo de garbanzos y el toque crujiente del pan de pita tostado. Buena musaka, ligera, deliciosa y bien especiada.
Secreto ibérico con patatas harra y hierbas. El secreto no es ibérico (nada raro en un menú de al mediodía) pero el problema es que está demasiado hecho y es complicado masticarlo. Pero el plato de sabor es delicioso. Las patatas bien cocinadas y bien aderezadas.
Como postres nos pedimos los dos que hay: cremoso de avena con cardamomo y granada (pese a lo contundente la granada y las especias lo aligeran. Postre para amantes de las especias, lo oriental. Tarta de queso stilton sobre base de nísperos y caramelo de pipas. Pese a que los nísperos no me emocionan, dado que están en la base, la tarta es deliciosa: (el stilton está asomado por lo que no es un sabor contundente).
Andrés remata la comida con su consabido ristreto pero cuando ve el boubon que me traen  se pone celosón que quiere otro vaquerito como el mio. :-) Al final lo convertiré.
El bourbon es un Maker´s Mark un bourbon muy correcto, fragante y de buena entrada.
Buen remate de comida.










domingo, 14 de abril de 2019

12 de abril de 2019. Vernetta restaurante c/ Mestre Racional, 15 Tf 961956179

Vamos al nuevo local de un chef muy conocido por nosotros (y por mucha gente, claro). Lo hemos perseguido por tres locales diferentes pero este es el suyo: aquí las cosas se harán como él piensa que se deben hacer. Hablamos de Pablo Vernetta. Después de muchos años, vuelve a un local que ya fue suyo.
El local es acogedor, con paredes con tonos verdes que dan la sensación de vegetación, con mesas y sillas cómodas y algo informales en la entrada pero en el fondo del local la cosa se pone más seria. Al fondo un fantástico reservado que puede dividirse en dos reservados más pequeños por medio de unos paneles centrales. 
Pablo me hace un recorrido por su local, incluida la cocina que es muy espaciosa y muy bien equipada. El local es francamente bonito.
Primero me siento en una mesa, de las primeras, pero para comer nos pasarán al reservado del fondo.
La carta es muy diversa encontrando desde capellans hasta baos, pasando por tataki (eso si de presa ibérica) y guisos contundentes. Tienen un menú (como ya casi todos los restaurantes para entre semana) de comida pero nos adentramos en la carta.
Como el tercer invitado pedimos un Quintaluna de Pago de Carraovejas: un verdejo de la bodega Ossian, vino de la Tierra de Castilla y León. Un vino blanco con una nariz de frutas maduras y flores blancas, en boca con una acidez muy equilibrada, algo untuoso y con fantástica persistencia. Seguro un buen compañero.
Y vamos a lo importante.
Esgarraet de capellanets con salazón y encurtidos. Un pimiento bien asado, dulce y sabroso con trocitos de capellanets, daditos de salazón y encurtidos. Plato muy refrescante.
Anchoas del Cantábrido 00 sobre cama de tomate rallado. Siempre creo que la anchoas se merecen estar a solas en los platos, como mucho con una buena balsa de buen aceite de oliva virgen extra. Las anchoas estaban buenas, cremosas y carnosas pero al paladar actual: excesivamente desaladas para mi gusto.
Fantástico tataki de presa ibérica con caldo dashi: presa ibérica fileteada y dejada sobre el caldo. Hay que jugar y dejar que la presa se hermane con el caldo para añadir el plus que le da el caldo dashi.
Deliciosas Gyosas al vapor de cigalitas sobre una salsa de los caparazones y cabezas de las cigalitas. Plato de los imperdibles del local. Pedimos cucharas para tomarnos el caldo.
Para los amantes de los callos, guiso de callos: según comenta sólo utiliza el estómago para que los trozos sean masticables y no gelatinosos. Soberbios. Mojamos pan y pan en la salsa.
Como no lo habíamos pedido y Pablo quería que lo probáramos nos sacan otro guiso: rabo de toro. ¡Uf! con una carne muy muy tierna, una salsa bien concentrada de sabor. ¡Impresionante!
Como postre pedimos un lemon pie que viene ordenado de otra forma: al fondo la crema de limón, luego una galleta de mantequilla grande y sobre ella el merengue bien alto y bien gratinado. Con el postre vienen unos chupitos de mistela y bourbon (el bourbon para mi, claro).
Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Yo le acompaño rematando el bourbon.
Sigue haciendo guisos Pablo, es lo tuyo.