martes, 11 de junio de 2024

Restaurante 2 Estaciones c/ Pintor Salvador Abril, 28


Comida en un restaurante que siempre da alegrías a los comensales. Buenos productos, buena cocina, creatividad y sorpresas en cada plato. 

Para no tener que ir eligiendo entre los innumerables platos que nos llaman la atención, decidimos un menú degustación que consta de un aperitivo, tres entrantes, un pescado, una carne y un postre.


Para acompañar al menú nos decidimos por cava. El primero en venir a nuestra mesa Roxanne, un cava brut reserva de la bodega Chozas Carrascal. Cava fresco con algo más de burbuja pero fina y refrescante, con buen regusto a fruta. Luego es sustituido por un Gramona Imperial Brut Gran Reserva, siempre impecable, siempre fantástico.

Nos ponen pan de masa madre (un pan gallego impresionante) con aove que devoro sin piedad.

Como aperitivo nos ponen una ensaladilla con toyina de zorra y lascas de atún. Bocado fresco y que nos deja con ganas de más.


Un plato de espárragos, trucha ahumada, naranja y cerezas,  y menta que se moja con un gazpacho de cerezas. Los espárragos, junto a las alcachofas, siempre me han parecido productos que combinan difícilmente con muchos otros alimentos. Tienen ese sabor que les hace desentonar con casi todo. En este plato, me volvía a resultar un elemento que iba por libre mientras los otro elementos jugaban en equipo. Pese a todo, buen plato.


Un plato de setas con espuma de bacalao que hace cerrar los ojos y dejarse invadir por toda la profundidad del sabor de dicha espuma. Fantástico plato.


Fabes con pollo al ajillo, crestas, yemas y parfait de pollo. Reconozco que el plato estaba muy rico pero no soy amante de las fabes, me cuestan. Las probé y muy bien cocinadas. Pero opté por tomar el caldo con el parfait de pollo y otros tropezones. 

Y viene el pescado. Impresionante merluza  con una patata mal chafada y el jugo de pimiento verde en salmuera. Este plato, para mi, fue el especial de toda la comida: punto de la merluza, impecable, la patata sabrosa y daba textura esos tropezones que se encontraban y el caldo...¡lo mejor! Potencia, sabor, pimiento en salmuera, fantástico. El plato es redondo e impecable. 



Terminamos con una carne que es un codillo con setas salteadas y no recuerdo de qué era el puré que tenía en la base. El plato esta delicioso.


Por fin llegamos al postre: curry de coco, fresas, albahaca y crema de sésamo. Fresco, sabroso y que no desmerece ante los platos anteriores.


Nos ofrecen un segundo postre para compartir: arnadí de zanahoria, almendras, piñones y canela. Tremendo postre para amantes de la canela.

Para volver y volver.  

martes, 4 de junio de 2024

Días en Castelló

He pasado cuatro días en Castelló. Necesitaba descansar y tomarme un fin de semana largo y que mi cabeza se aireara. Vamos, recargar pilas. Así que por las facilidades que tenía por cercanía, allá que voy.

Había pedido indicaciones sobre restaurantes que estuvieran bien y con ellas y con lo que fui buscando, me ha quedado un fin de semana de lo más gastronómico.



El primer día, fuimos al Grao de Castelló a La tasca del Grao. Luego me he enterado que ya no es lo que era. El local es muy grande, lleno de pequeños saloncitos lo que lo hace lo más agradable. Paneles de madera en las paredes, mesas bien vestidas y camareros supervisando que todo esté correcto, así como el chef que también va por las mesas hablando y recogiendo impresiones. Eso si, precios importantes en todo: platos y bodega. 

Comenzamos con unas anchoas: un plato con un crujiente de anchoa con su espina y el otro con una anchoa sobre un tomate confitado. Anchoas jugosas, bien de salazón. El crujiente estaba muy muy bueno.

Puntillas con ajetes, habas y alcachofitas. Las habas estaban muy tiernas (de hecho estaban crudas y me llevaron a la infancia, a pelar habas en casa y despistar más de una en mi boca), los ajetes siempre le aportan sabor y las alcachofas, bien, pero podrían no ponerlas para que no se apoderaran del sabor del bocado cuando estaban presentes.

Unas clóchinas al vapor. Plato siempre bueno cuando están poco hechas, como era el caso.

Unas zamburiñas asadas. Muy ricas.

Rodaballo al horno con su majado de ajos y verduras asadas. El punto del pescado impecable.

No soy de postres pero hubo una panacota enterrada en mermelada y un helado de vainilla con un café bien fuerte. 

Todo ello acompañado de un cava Juve Camps.

El segundo día, y después de pasear por la ciudad, visita a la tienda de vinos de Teresa (La Cambra dels Vins). Pudimos ver la tienda y todas las actividades que realiza. Y nos indicó un restaurante que a ella le parecía muy muy recomendable. Así, que siguiendo sus indicaciones, hicimos reserva y comimos en el restaurante Galicia. Una comida fantástica, tanto que tuvimos que volver para tener alguna foto de sus platos. 

Para acompañar la comida tomamos un AT Roca, cava que siempre convence y enamora.

Tomamos unos berberechos. Bien hechos, de buen tamaño pero les faltaba el caldito y les sobraba la lechuga para adornar el plato. Ellos solos adornaban muy bien el plato.

Unas zamburiñas. Estaban mucho mejor que las del día anterior. Bien planchadas pero jugosas y con un sabor delicioso.


Unas fantásticas huevas con una impresionante salsa mery (no me gusta mucho esta salsa pero esta vez venía con mucho perejil y poco ajo, todo muy triturado. Muy muy buena).

La segunda vez que estuvimos, pedimos clóchinas. En su punto.

Y un pescado, bacalao, a la plancha que una vez más tenía un punto impecable.


El tercer día teníamos concertada una visita a la bodega Roques Negres. Nos recibe Juan Carlos Pavia. Recorremos el viñedo y la pequeña bodega donde probamos su blanco Les Mares, un blanco 100% garnacha que está espectacular. Se une Toni Albiñana. Luego nos agasajan con otros vinos de su bodega y unos fiambres para no perder la compostura. Una visita muy agradable, con buenos vinos, buena compañía y una amena conversación.

Terminada la visita a la bodega, porque teníamos reserva en un restaurante y ellos compromisos, y nos dirigimos a Mas de Picando, restaurante en el mismo Les Useres.





 

Entramos y parece un bar pero luego hay un salón restaurante de tamaño comedido. Vemos la carta y las sugerencias y elegimos varias de las sugerencias. Para acompañar la comida pedimos un vino blanco: Blanc de Clotás con macabeo y tortosí y algo de barrica de la bodega de Vicente Flors (que queda pendiente una visita). Un blanco para paladear pero que se comporta  muy bien con la comida. 



Tomamos un tartar de gamba de Huelva. Plato delicado y con una buena presencia de gambas.

Tomate con ventresca y helado de pepino. El helado hace que el plato suba varios puntos en el disfrute. Muy buen plato.

Un plato de cecina. Bien curada y de muy buen sabor.


Me traen un plato de pan con alioli que han pasado por el horno. Consigue que me zampe varios trozos.

Alcachofas con torreznos y salsa de las alcachofas. Pese a que los torreznos se merecían un poco más de crujiente, el plato estaba tremendo. 

Y para rematar (y rematarnos) un entrecot con algo de verdura y patata asada. Para nuestro gusto, excesivamente asado. 

Días en Castelló visitando locales recomendados y bodegas pero se han quedado muchos en el tintero, así que habrá que volver.


martes, 28 de mayo de 2024

Restaurante Orson. Calle Buen Orden nº9 Tf 608784930



 No es viernes pero voy a continuar con los blogs que Andrés, mi colega, mi compañero de mesa, mi amigo, y yo fuimos elaborando  desde 2006. Así es que seguiré comentando las comidas o cenas que vaya realizando en los distintos locales de Valencia.

Hoy, el día de la comida, es sábado, y vamos a un local bien conocido por mi y espero que por muchos de vosotros, a Orson, un restaurante con una propuesta gastronómica con dos vertientes bastante diferenciadas: una carta con muchos productos de la zona y otra carta con una cocina peruana. 

Nos ubican en una mesa del principio del restaurante y nos dejan con la carta y nos comentan los platos que tienen fuera de carta. 

Nos pedimos unas aguas para comenzar pero enseguida nos pasamos al vino, un godello. No hice foto pero creo que era La Sonrisa de Tares. Un blanco fácil, con correcta persistencia en boca, fresco en boca y que va a acompañar bien a la comida que vamos a degustar.

De entrante pedimos unas yucas fritas en bastones con una salsa huancaina. Por poco no llegan a aparecer en la foto.

Seguimos con uno de los platos que nos ofrecen fuera de carta: fritura de pescado (salmonetes y boquerones) con una fritura perfecta y nada grasosa.

Berenjena con queso tronchón de Almedíjar. Pese a lo que parece que es un plato simple, la berenjena estaba presente con un sabor a horno y el queso le daba el punto sabroso que siempre se agradece con una hortaliza como la berenjena.

Croqueta espectacular de confít de pato: crujiente, sabrosa, enorme. 

Como postre un helado de turrón.



Algo imperdible en este restaurante es la causa de papa y ají amarillo, que en esta comida no pedimos pero pongo la foto, y su pisco sour. Imperdibles.


lunes, 8 de abril de 2024

El Mangranar Crta. Xodos, Km 3,4 Atzeneta del Maestrat (Castellón)




Esta vez es un restaurante que pilla en la zona donde estoy pasando unos días (y si, no es viernes, es sábado pero ¿qué más da?)

Es un hotel rural en medio de la montaña, con muchas rutas de senderismo, silencio, pajaritos y muchos pinos. Vemos buitres volar y hacer círculos utilizando las corrientes de aire y las distintas temperaturas. Vamos, entorno campestre. 

El comedor del restaurante es amplio, mucho, y las mesas están a buena distancia. Tienen horno de leña que es una de las cosas que lo han hecho el restaurante elegido.

Pero vamos a lo importante. Como entrantes pedimos:

Rabas. Correctas, muy crujientes pero con no demasiado sabor

Croquetas de rabo de toro. Bien de sabor pero demasiado espesas.

Cecina y queso en aceite. La cecina estaba deliciosa y el queso tenía muy buen sabor. 

Como platos principales se pidieron:

Rodaballo asado a la leña con acompañamiento de unos pimientos de padrón, una patata asada y media alcachofa. El pescado estaba delicioso y en su punto. La alcachofa asada estaba para chuparse los dedos igual que la patata. Pero al plato le hubiera venido bien ponerle un cuenco con alguna salsa: bearnesa, mayonesa, meri, aceite emulsionado con algunas especias. Hubiera hecho un plato más divertido y completo. Lo hubiera redondeado.


Carrilleras en salsa de vino. Como ves en las fotos, el plato se las traía. La carne muy muy tierna con una salsa que si el plato hubiera sido más comedido, se merecía unos rebañados con un buen pan. 

Toda la comida fue acompañada por un tinto,  Carmelo Rodero del 2022. Un vino correcto que acompaña bien a la comida que vamos a tomar. 

Como postre, no nos resistimos a probar su tarta de queso. La tarta estaba buena, no muy dulce. El problema, para mi, fue la mermelada. Sobraba.

Para rematar la comida unos buenos cafés y carajillos de wiski. 


Pese a lo tradicional, se sale un poco de lo habitual en la zona. El asado a leña da un plus a lo que se cocina y deberían potenciarlo mucho más. Así como ampliar su oferta de vinos. 

domingo, 18 de febrero de 2024

Memoria c/ del Baró de San Petrillo, 6 (Benimaclet, Valencia)

Es la primera reseña que realizo sin mi compañero de mesa durante tantísimos años. Si que hemos escrito reseñas por separado cuando hemos estado de vacaciones. Pero es la primera vez que voy a describir un local de Valencia sin él. Pero me he decidido a mantener esto que hacíamos: descubrir nuevos locales en Valencia y describir nuestra experiencia. Así que de vez en cuando, mantendré vivo este y otros blogs subiendo fotos y comentarios sobre comida, locales y recetas. Así que empiezo.

Esta noche vamos a descubrir un local en pleno barrio de Benimaclet. El local es pequeño pero las mesas guardan unas separaciones muy aceptables.

Desde la pandemia, la gran mayoría de locales tienen la carta en los códigos QR (maldita sea, ya los podían eliminar). Así que nos la descargamos y comenzamos la selección de platos (somos cuatro comensales y, como más nos gusta, vamos a compartir todos los platos).

La carta de vinos si la tienen en papel y hay pocos vinos que nos llamen la atención. Nos decantamos por Maduresa de 2021. Tinto de Terres dels Alforins con un coupage de monastrell, mandó y cariñena. Pedimos que lo enfríen algo más porque lo notamos muy rotundo.

Pero vamos a la comida.

Como entrantes fríos y calientes nos decidimos por:

Unos tacos de costilla hoisin  (muy ricos)

Una causa limeña con langostinos (buena ración y sabrosa)


Lubina marinada con escabeche japonés (le faltaba algo más de cítrico o de picante ¿o de ambos?)



Huevo a baja temperatura con ahumados (pese a lo poco apetitoso visualmente, estaba muy muy bueno. Los ahumados le aportaban un toque de sabor fantástico). Tenemos un cesto con cuatro panecillos tiernos de los que damos buena cuenta tanto con este plato como con el plato siguiente. Ambos se merecían una buena rebañada. 

Secreto ibérico con babaganush y frutos secos (fantástico secreto sobre una berenjena sabrosa y una salsa de frutos secos impecable. Muy buen plato)




Como postre, no nos resistimos a un brownie con helado de vainilla (postre para golosos, golosos. Para nuestro gusto, excesivamente dulce. Pero había que probar algún postre).



Un local con platos divertidos y precio comedido.